1. Introducción


El Sipoc ha sido pensado y diseñado con el objetivo principal de ayudar a las personas y a las organizaciones a vivir y trabajar creativamente en una época de cambio permanente y acelerado.
El Sipoc facilita: el despliegue de las potencialidades creadoras, el desarrollo de nuevos productos y servicios, la resolución de problemas y conflictos que se presentan en la vida cotidiana, la gestión del conocimiento, el trabajo en equipo y la superación de los bloqueos personales y organizacionales a la creatividad y la innovación.
El Sipoc está fundamentado en desarrollos conceptuales de las distintas ramas del saber y en la incorporación de herramientas diseñadas a partir de las tecnologías actuales para facilitar la circulación de la información dentro de una organización y la circulación de las ideas para el logro de una mejor administración de la innovación, todo lo que reporta beneficios en la producción de valor.
Sabemos que en las organizaciones el potencial creador puede ser inhibido o bloqueado por ambientes rígidos, burocráticos y dogmáticos o por el contrario puede ser estimulado, actualizado, desplegado, en ambientes favorables.
Por otra parte hemos comprobado que el uso de la tecnología puede producir obstáculos o bloqueos en la circulación de la información y el conocimiento.
Esto ocurre entre los distintos sectores internos de una organización que utilizan diferentes programas comerciales que no están conectados entre sí y que a su vez no se relacionan con la información no estructurada, por ejemplo e-mails que pueden ser vitales para la mejor performance de la vida de la empresa.
El Sipoc por su concepción teórica y por la dinámica de su aplicación colabora en la creación de un clima y un ambiente propicio para generar situaciones de intercambio profundo y fecundo entre los integrantes de una organización y alcanzar así la meta de un desempeño creativo e innovador.

La era en que vivimos
Estamos en la era de la globalización, una era de innovación continua tanto en las prácticas e instituciones sociales como en la revolución de las nuevas tecnologías y también en las estructuras y las jerarquías de las organizaciones y empresas.
Ya no basta con los conocimientos propios de cada disciplina obtenidos por medio de la educación en las instituciones educativas tradicionales, sino que es fundamental contar con el desarrollo de las actitudes y las aptitudes que tienen que ver con la creatividad y la innovación. El cambio hacia las nuevas realidades económicas requiere el despliegue de todo el potencial creador tanto de las personas como el de las organizaciones.
No alcanza en la actualidad con las competencias que eran necesarias para trabajar en épocas anteriores sino que hoy se necesita un nuevo enfoque de la formación y el entrenamiento de las personas para ser exitosos en la actividad laboral-profesional.
Vivimos tiempos de cambios, frase que escuchamos y leemos frecuentemente. Convivimos con la incertidumbre, no existe la estabilidad de antaño. Vivimos en la era del cambio permanente y acelerado. Nociones como las de estabilidad, seguridad, certeza, previsibilidad, continuidad, deben ser hoy revisadas.
En nuestra vida cotidiana se producen efectos que modifican y alteran las formas de habitar, trabajar, circular y divertirnos.
Los lugares, los espacios físicos arquitectónicos, donde transcurren nuestras vidas también cambian.
Ante este escenario, es evidente que, necesitamos contar con aptitudes tales como la fluidez, la flexibilidad, la capacidad de transformación, la originalidad.
Estas aptitudes son características de la Creatividad y de las personas creadoras.
Tenemos que re-inventar y re-inventarnos en forma continua, permanente.
Hoy vivimos en tiempos difíciles, no hay duda. Tiempos que obligan, nos obligan, a enfrentar posturas diversas, algunas tal vez, extremas.
Podemos diseñar escenarios ideales o catastróficos, desde la extraordinaria posibilidad de conectarnos en red con todo el mundo en tiempo real, gracias a la era digital, hasta tener que aislarnos en bunkers, defendidos, encerrados y con, cada vez, menor contacto físico con nuestros semejantes.
Ahora entendemos mejor a Heráclito cuando sostenía que lo único permanente es el cambio. Todo está abierto, se nos presentan riesgos y oportunidades. Tenemos que acostumbrarnos a cambiar. La incertidumbre nos obliga a prepararnos para los eventos por venir.
En el plano laboral: flexibilidad laboral, nuevas relaciones contractuales, cambios de trabajo frecuente, teletrabajo, reconversión profesional por los cambios tecnológicos.
En el plano social: el pluralismo conyugal nos presenta opciones diversas: sucesión de uniones y desuniones de parejas, familias convencionales, perecederas, ensambladas, monoparentales, homosexuales, que repercuten en el habitar produciendo abandono de hogar, creación de otros nuevos o retornos a la familia de origen.
Vemos por lo tanto múltiples parejas, diversidad de formas de trabajo, diferentes hogares, estilos de vida experimentales más flexibles e interactivos.
Estas serán, ya lo son, las vidas de nuestros clientes, usuarios, familiares, amigos, compañeros de trabajo. Vidas marcadas por la transformación continua durante el ciclo vital, lo que implica el aprendizaje permanente.

Aprender a desaprender para volver a aprender será parte de nuestras vidas. Se cierra un mundo. Se abre otro de inmensas posibilidades para la creatividad y la innovación”.

El Neo-Sipoc es un aporte para convertir las inmensas posibilidades en concretas realidades.

http://www.neo-sipoc.com.ar